Con los nervios tradicionales de la novia, Gleydis me llamaba cerca del día que deseaban casarse, el sábado 8 de septiembre. Ya yo tenía dos bodas confirmadas, solo podría hacerlo de noche, especialmente por la distancia entre el lugar de la celebración y el área en que yo estaría ese día. Con buen humor y mucha alegría, modificaron sus horas y quedamos en realizar la boda a las 8:30 PM.
Al llegar, estaba cayendo una pequeña lluvia que no detuvo la unión, al contrario, la
hizo más linda. Todo decorado en blanco y dorado, con velas encendidas que daban un
toque romántico al jardin del hogar de unos familiares del novio. Un grupo con un gran humor colombiano.
El padre hizo la entrega de la novia, con unas hermosas palabras pidiendo al novio que cuidara de ella de una manera tierna y emotiva.
Bendecidos con amor para que sea por siempre y para siempre
Siempre es agradable encontrar caras conocidas en las bodas. En este caso, la linda familia de Jessica, su esposo Ramiro y la linda bebé de ambos, a quienes tuve el placer de casar hace un año y ahora me recomienda a que una en matrimonio a su prima Glenda.
El amor es hermoso en todas las edades, sin embargo, es realmente dulce en los jovencitos como Margaret y Ronald. Ella es oriunda de Ecuador y él, de El Salvador. Fueron amigos desde adolescentes e inclusive fueron mutuamente la cita de la fiesta de graduación de bachillerato. Acompañados de familiares y amigos, realizamos la hermosa ceremonia a la hora en que el sol se oculta, dando una especie de magia al entorno semi oscuro de los jardines del bello Crest Hollow Country Club en Woodbury.
momento, sonriendo le decía lo hermosa que estaba. Realmente estaba muy linda la novia y la espontaneidad de ambos los hacía reír de alegría ante el entusiasmo de sus padres y de más acompañantes.
El viernes 31 de agosto, super temprano en la mañana, llegaron a mi capilla, los enamorados Mari Cielo y Jorge, quienes vinieron acompañados de sus mejores amigos. Los cuatro sonreian constantemente y bromeaban los unos a los otros. Un pequeño grupo en cantidad, mas no en calidad…el amor reinaba en el lugar.
En un maravilloso y acogedor jardín, a La Luz de la luna, fue celebrado el matrimonio de Cristina y Ernesto. Acompañados de familiares y amigos, en una hermosa ceremonia, recibieron la unión ante la ley, por amor y bendecida por Dios. La semi oscuridad del inicio de la noche daba un romanticismo especial al ambiente. Los novios regaron juntos la planta que simboliza el amor de ellos, la cual será llevada y cuidada en su nuevo hogar.
El pasado sábado 25 de agosto, 2018 a las 7 PM tuve el placer de unir en matrimonio a Claudia y Eduardo. Jóvenes enamorados que ya tienen dos pequeñas hijas que fueron las niñas de los anillos, y están en la dulce espera de un tercer bebé. Todo estaba lindamente decorado en colores blanco y rosado. El cortejo de amigas vestían del mismo color, así como las pequeñas hijas de la pareja. Un grupo de familiares y amigos acompañaban a la pareja en este día tan especial, así como los padrinos que colocaron el lazo de rosas en los hombros de los novios, simbolizando la unión del amor.
Durante varios meses, Elizabeth, colocaba en su Facebook un cuadro donde sin hacer mención a boda, decía los días que faltaban, creando un poco de misterio acerca del importante evento. Cada detalle fue pensado y creado con amor. Ya en el mes de junio, me reuní con los novios para personalizar la ceremonia, la cual quedó realmente hermosa. La decoración estuvo basada en blanco, dorado y primordialmente azul, el color preferido de Elodia, la difunta madre de la novia, en cuyo nombre encendimos una vela para representar su espiritual presencia en el lugar.
