Lagrima de amor.. Boda de María y José

María y José, ambos son de El Salvador y se conocieron en Long Island. Fue amor a primera vista y ya tienen varios años de noviazgo. La emoción los embarga y en el momento de decir sus votos, ambos lloran y también sus testigos. Las lagrimas se unen a las risas en momentos de amor y felicidad.

Bendecidos con amor para que sea por siempre y para siempre

De Guatemala a NY…Boda de Esly y Andrés

Novios desde muy jovencitos, nerviosos cómo adolescentes, me dicen que se quieren desde hace años, aunque tienen 24 de edad. Ambos son de Guatemala, vinieron acompañados de familiares y amigos y solo hasta después de decir “Si, acepto” fue que se rieron con serenidad.

Bendecidos con amor para que sea por siempre y para siempre

Lagrimas, risas, lluvia y amor…Boda de Mitzy y Dennis

Mitzy es de El Salvador y Dennis es de Mexico. Hace dos años, unos amigos mutuos los presentaron e intercambiaron información. Dennis tiene un auto lavado, Mitzy comenzó a ser cliente frecuente y allí se inicia la historia de amor que ahora los lleva a unir sus vidas en matrimonio. Fue una tarde lluviosa, donde como algunos dicen: “los novios son bendecidos con agua celestial”. En la entrega de los anillos, el padrino de la boda dijo unas palabras y la emoción lo hizo llorar, lo cual se hizo extensivo a la pareja de novios y sus padres. Sin embargo, las lagrimas eran de alegría y pronto pasaron a risas que demostraban lo feliz del momento.

Bendecidos con amor para que sea por siempre y para siempre

Bendecidos con agua celestial…Boda de Regina y Jonathan

Regina y Jonathan son de El Salvador. Se conocieron en Long Island, estudiando bachillerato y recordando ese momento, la novia dice: “el me enamoró”. El amor se les nota en miradas y gestos tiernos que tienen el uno con el otro. Hace dos años tuve el placer de casar a la madre de Regina y ahora fue un honor compartir nuevamente con el grupo familiar. Apenas terminó la ceremonia, comenzó a llover. Las personas mayores se quedaron en la carpa, mientras que los jóvenes novios se quitaron los zapatos y acompañados de sus amistades, bailaron y disfrutaron bajo la lluvia. Como dicen en algunos países; cuando llueve en una boda, la pareja esta siendo bendecida con agua celestial.

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Desde 8vo. grado…Boda de Karla y Santiago

Karla y Santiago, ambos de El Salvador tienen quince años de conocerse y once de estar enamorados. Desde que cursaban 8vo. grado en bachillerato. Tienen un bebe de 18 meses y uno en camino. Hace un par de años tuve el placer de unir en matrimonio a la hermana del novio, quien en esta oportunidad fue la testigo y madrina de la boda.

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Rosas de amor…Boda de Nolvia y José

Nolvia y José, son ambos de Honduras y tienen 19 años juntos. Su amor ha florecido en tres hijos de 16, 13 y 9 años de edad. La decoración era blanca con tonos lila y estaba en el jardin del hogar de la familia. Todo lindamente preparado y para sellar esa unión, hicimos mi versión del ritual de las rosas de amor. Participaron todos los presentes y fueron momentos de emoción que ninguno de ellos va a olvidar.

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El amor es cuidar uno del otro…Boda de Yessenia y Julio

Yessenia es de El Salvador y conoció a Julio, de Paraguay, en Long Island. Tienen cuatro años juntos y aunque son bastante callados, se miran constantemente, con dulzura y amor. En el momento de los votos, el prometió cuidar por siempre de ella y su hija, diciendo que lo más importante de estar juntos es cuidar uno del otro. Vinieron con la madre de la novia y algunos amigos.

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Amor de colegio…Boda de Claudia y Jairon

Claudia es de Honduras y Jairon es de Guatemala. Se encontraron y conocieron en un baile y al compás de la música, él comenzó a hablarle de recuerdos de bachillerato. Mensajes que él le enviaba y ella no recordaba. Mientras Claudia creía que se estaban conociendo, Jairon le dio suficientes detalles para demostrarle que él estaba enamorado desde que compartían las aulas del liceo. De inmediato, comenzaron un romance que ahora, un par de años después los lleva al matrimonio. Acompañados de sus padres, familiares y amigos, dijeron el “si acepto”.

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