El viernes 7 de octubre oficié la boda de dos jóvenes Salvadoreños, sonrientes, felices y con casi un bebé en los brazos, ya que está cerca de llegar el tercer miembro de la familia. Sus expresiones de felicidad demuestran lo contentos que están de unir sus vidas y lo celebran en un salón del lindo Restaurante Luso en Smithown. Rodeados de familiares y amigos e inclusive de la abuela, una señora que se encuentra en El Salvador pero que presenció la ceremonia a través de un celular. Sus bendiciones para su nieta no podian faltar y la tecnología ayuda a que ahora se puedan acortar distancias. Fue muy grato ser parte de la ceremonia de bodas de Johana y Luis Miguel.
Bendecidos con amor para que sea por siempre y para siempre
“Nunca sabes cuando y donde consigues el amor. Yo había buscado en muchas partes y nada, hasta que un día revisé en internet y conocí a una linda y adorable mujer, Juana, con quien voy a casarme hoy. Me enamoré de ella y de sus hijas, ahora vamos a ser una familia”.
Al fondo tenían la carpa donde bellamente decorado estaban las mesas para la cena. En el medio, la piscina tenía cantidad de petalos de rosas. Algunos invitados acudieron con sus mascotas, las cuales se portaban muy bien, incluyendo una que vestía como parte del cortejo. El grupo mantuvo siempre buen humor, sonrisas y alegría por la boda de la enamorada pareja.
cuadramos fecha, detalles, violinista y fotógrafo.
Acompañadas de algunos familiares y amigos, felices y risueñas, fueron unidas en un matrimonio por amor. Como lectura, introduje la sorpresa de un bello escrito que recibí de parte de los padres y hermanos de Selena, donde les deseaban felicidad en su futura vida como esposas. Acompañados de las dulces melodías del violin de Gabriel y los flash del excelente fotógrafo Fernando Alonso, ahora están felizmente casadas. Por ahora, disfrutan de su luna de miel en New York para luego regresar a su país de origen, España.











